¿Qué pasa cuando no hay relaciones sexuales en una pareja?
No tener relaciones sexuales no significa por sí solo que una pareja esté mal o que haya dejado de quererse. Lo relevante es cómo vive cada persona esa situación: si ambas están a gusto, si echan algo de menos o si se ha convertido en motivo de preocupación y distancia.
No tener encuentros sexuales y no sentir deseo no son lo mismo
La frecuencia de los encuentros no explica por sí sola lo que cada persona desea o siente. Tampoco permite concluir que haya desaparecido la atracción.
Puede preocuparte que tu deseo haya cambiado, echar de menos los encuentros compartidos o sentir que tu pareja ya no te desea. Son experiencias distintas y conviene no dar por hecho que significan lo mismo.
Cuando deseáis de manera diferente
Las diferencias de deseo pueden resultar difíciles de vivir. Quien desea más puede sentirse rechazado y quien desea menos puede sentir presión o culpa.
El deseo de ambas personas merece consideración. Hablar de lo que echáis de menos, de lo que os apetece y de lo que no queréis permite expresar esas diferencias sin convertir los encuentros en una obligación.
La intimidad también puede incluir contacto, juego y cercanía, sin que cada gesto tenga que conducir a una relación sexual.
Cuándo buscar apoyo
Si esta situación te genera malestar o se ha convertido en un conflicto recurrente, puedes buscar apoyo en terapia sexual o terapia de pareja. Puedes consultar individualmente o en pareja.
Puedes contactar conmigo para una llamada informativa sin coste.
